viernes, 19 de noviembre de 2010

VOLTEAR LA HOJA, VOLTEAR LA VIDA

foto: imre.imre.oc.uh.cu


Voltear la hoja, voltear la vida.
Por Sylvia Teresa Manriquez



Fue en Tres Cruces, entre Torin y Bácum.
Lo miró llegar, entre sus custodios.
En un llanito lo pararon para matarlo.
Cajeme presenciaba los preparativos, como si no fueran los de su ejecución.
Como a quien no le importa ni vivir, ni morir.

Tenía apenas 12 años cuando, con un nudo en la garganta, y antes de dar vuelta a la última página de la novela “Cajeme, Novela de Indios” de Armando Chávez Camacho, aprendí cómo murió tan valiente guerrero sonorense. Un libro con hojas amarillas, quebradizas, edición original de 1948, impreso en los talleres Jus. Un preciado regalo de mi abuelo paterno que aún conservo.

“Carpe Diem: Aprovecha el día presente” Una locución latina que saltó a mi vista al voltear una página del pequeño Larousse, obsequio que mi abuelo materno tuvo a bien enviarme desde la entonces lejana ciudad de México, que con el pretexto de ayudarme en mis tareas de secundaria, intentaba aminorar su culpa por haberse mantenido ausente de nuestras vidas. Otro preciado regalo de un abuelo que nunca conocí.

He llorado, reído y sentido esperanza, me han brindado compañía sin poner reparos en mi mal genio. Mis libros. Trato siempre de brindarles un lugar cómodo cerca de mí, aunque si pudieran reclamarían por el polvo que amenaza su recuerdo y otros darían testimonio de mi amor desmedido.

Cuando volteé la hoja Tomás estaba sorprendido de haberse despertado al lado de Teresa, y de cómo ella le cogía con fuerza la mano. La miraba y no podía entender qué había pasado. Así conocí a Milan Kundera y su “Insoportable levedad del ser”.

Di vuelta a otra página y Camargo, adormecido escuchaba el cuarteto en re mayor de César Franck, cuando la mujer entró en el departamento de enfrente. Ella parecía ansiosa, desorientada sin saber que hacer con su alma. De esta manera me adentré en “El vuelo de la reina”, de Tomás Eloy Martinez.

En mi vida he dado vuelta a infinidad de páginas con la seguridad de que leo bien. No soy del sector de mexicanos que lee poco y mal, como expresó Consuelo Sáizar, presidenta del CONACULTA, en la conferencia magistral con la que dio inicio el VII Encuentro de Promotores de Lectura.

No, yo pertenezco al 6% de mexicanos que siente necesidad de leer, que se regocija en y con las letras. Un gusto que viene de la infancia, de los libros de mi abuela, allá en Navojoa, en cuya casa encontré siempre, además de su desinteresado amor, libros que podía tocar y leer. Viene de mi madre, que leía conmigo y que a falta de recursos económicos para viajar, nos enseñó a llegar a lugares remotos y maravillosos, volteando las páginas de los libros. Y viene de la escuela primaria, en la que afortunadamente encontré maestros que me enseñaron a leer por placer y no por obligación.

-Mátenme si quieren pero yo no me voy a la gran China, no salgo de esta casa aunque me maten, háganme pedacitos y entonces si me sacan de esta casa.
La discriminación y desarraigo en nuestro propio estado me la mostró Armida de la Vara en la página 20 de la novela “La creciente”.

La encuesta nacional de Lectura, de 2006, muestra que la mayoría de los mexicanos la ve como un acto obligado. Y es que se ha intentado hacernos leer por obligación, cuando en realidad es un acto amoroso que fluye del tocar, oler, mirar y probar las letras. La lectura florece día a día cuando vamos haciendo la historia compartida a cada instante con los seres queridos. Cuando traemos al presente viejos recuerdos contenidos en fotografías, o al evocar el momento feliz que debió ser nuestro nacimiento para quienes eligieron nuestro nombre. Allí se gesta el gusto por leer. No en comprar y tener muchos libros o peor aún, en intentar que por ley cada integrante de una familia lea obligatoriamente un número determinado de volúmenes al año. El crecimiento académico de un pueblo definitivamente no puede medirse por el número de libros impresos o en computadora que leen sus habitantes.

Al voltear la página 8 de “Un cuarto propio” escrito por Virginia Woolf encuentro: …agobiada por el peso del tema que ustedes han cargado sobre mis hombros, lo repensé y entreveré con mi vida diaria…

Así se entrevera la lectura en la vida de cada uno. Está presente en cada detalle. Todo se lee. ¿Quién no ha leído en el viento de la mañana el augurio de un buen día? O el dolor triste en el rostro de un amigo que ha dejado ir una esperanza. Se leen las emociones y se leen los periódicos. Se lee el destino del ruletero y las instrucciones para hacer un platillo. Se leen los manuales de trabajo, los libros de texto. Leemos novelas, cuentos, ensayos y poesía. Leemos la vida, pero por gusto.
Asumiendo sin pensar la inherente presencia del acto de leer en cada evento de nuestra vida. Así se desarrolla y se fomenta el gusto por la lectura. Volteando las hojas del libro de la vida, para ratificar el derecho al habito de lectura libre y espontáneo.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Vibración de voces de una década



Vibración de Voces de una Década es una publicación con la cual la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos festejamos diez años de estar trabajando, vibrando armoniosamente y comprometidos con la cultura, en su misión de coadyuvar a las instituciones avocadas a la promoción del quehacer literario y el fomento de la lectura. (...) Vibración de Voces es una pequeña pero elocuente muestra de lo que en una década algunos elementos de la Unión, plasmaron a través de diversos géneros de la literatura. Se compilan treinta y tres escritores, que nos hablan del vibrar del viento de los tiempos con su inevitable nostalgia, de amores y desencuentros y, en suma, del pensamiento profundo del orbe latiendo intensamente al ritmo del siglo XXI. Martha Elsa Durazzo

viernes, 8 de octubre de 2010

CLAUDIA G. MORALES MAGAÑA





Claudia G. Morales Magaña es originaria de Coatzacoalcos Ver., es Licenciada en Psicología, delegada de la zona su r de la UEEV, coordinadora de salas de lectura del CONACULTA, miembro del Ateneo Puerto México, promotora cultural y poeta. El próximo 15 de octubre se presentará a las 19 horas, en el Centro Veracruzano de las Artes Hugo Arguelles CEVART en coordinación con la Unión Estatl de Escritores Veracruzanos, su libro de poemas Tiempo de amores y silencios. Comentarán Alejandro Schwartz y José Manuel Romero con la moderación de Isabel Lorenzo. Participará la Compañía de Danza "Módulo". Habrá brindis de honor. Entrada libre. Están cordialmente invitados.

1.- ¿Algún recuerdo de niña cuando escribías Claudia ?

—De niña tuve la intención de escribir un cuento de misterio. El tema giraba en torno a una casa vieja, que llamaba mucho mi atención por la sobriedad que encerraba (tiempo después supe que era una logia masónica), pero sólo fueron unas pocas hojas de cuaderno. Era la edad en la cual mis lecturas solían ser los clásicos de aventuras, piratas, misterio.

2.- ¿En qué momento de tu vida te das cuenta que serás poeta?

—El concebir el ser poeta como tal lo vislumbré hasta hace poco. Me concebía como una persona que le gustaba escribir poesía. Considero que el gusto por escribir poesía se me fue dando entre la adolescencia y la juventud, escribiendo mis primeros versos. Hice un poema para mi hermana mayor que tuvo a su hija.

3.- ¿Cómo combinas tu profesión y tu familia con la poesía?

—Combino todas mis vivencias, de mi trabajo, la casa, las actividades que realizó como promotora cultural, las sensaciones de la gente, mis compañeros, los niños, la calle por la que camino, los carros, los ruidos. Todo forma parte de esta combinación.
Laboro por la mañana, llevando a veces parte del trabajo a casa. A la salida me dirijo a una cafetería a leer y a escribir un rato.
Llegando a casa me involucro en el trajín de los quehaceres cotidianos, pero las imágenes están revoloteando en mi cabeza, queriendo salir. Pero muy especialmente tengo un esposo que me apoya mucho.

4.- ¿Por qué en tu poesía hay lagartijas y hormigas que pueblan tu mirada?

—Aunque me asustan las lagartijas, me gusta verlas cómo están pacientes recibiendo el sol y, de pronto, nerviosas corren. Tanto lagartijas y hormigas forman parte de nuestras vidas.

5.- La muerte y las enfermedades son otro tema que aparece también; ¿te preocupan?

—La muerte no me preocupa; tal vez la forma de morir es lo que me asusta.
Las pérdidas, las ausencias, los vacíos son los que hacen remover emociones.
La enfermedad tampoco es algo preocupante, pero ha estado presente en diferentes etapas de mi vida.

6.- ¿Cómo es el amor en tu poesía?

—Yo lo considero sensual

7.- El transcurrir del tiempo, la memoria y los recuerdos. ¿Eres mujer del pasado o del presente?

—Soy mujer del presente, pero mis recuerdos forman parte de mí: me formaron, me proyectan y me ayudan a cambiar esquemas del presente.

8.- Naciste en un lugar rodeado de agua y ésta aparece en tu poesía; ¿qué es el agua para ti?

—Para mí el agua es vida y es muerte.

9.- ¿De qué están poblados tus sueños?

—Están poblados de lugares extraños y exóticos; de caminos sin retornos.

10.- Si no fueras psicóloga y poeta, ¿qué te gustaría ser?

—Tal vez fotógrafa o periodista, pero lo que más me encantaría es “hacer”: recorrer mi país; ir de fiesta en fiesta por los pueblos; estar en las cafeterías de las ciudades; tomar muchas fotografías de árboles, capturar los rostros e historias de la gente…

miércoles, 22 de septiembre de 2010

XXVII ENCUENTRO REGIONAL DE ESCRITORES



En la ciudad de Poza Rica se llevó a cabo el XXVI ENCUENTRO DE ESCRITORES BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA que festeja la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos, con la participación de la delegada Gloria Hernández Ariceaga, a través de la Casa de la Cultura de Poza Rica cuya directora es Guadalupe Hernández. Se leyeron textos de escritores con larga carrera en las letras y con nuevos talentos que a través de estos Encuentro se pueden dar a conocer. La velada estuvo amenizada pon la pianista Daniela Cruz. (Dar click en la foto)

domingo, 5 de septiembre de 2010

SOS TLACOTALPAN

Foto: Isabel Zamudio, Milenio

En vista de las recientes inundaciones que azotan a parte del estado de Veracruz y con el propósito de solidarizarnos con nuestros hermanos veracruzanos que hoy sufren esta catástrofe, en especial a los pobladores de Tlacotalpan, la Casa del Poeta Peruano en Veracruz, La Asociación de Mujeres Empresarias de Veracruz –AMMJE- y la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos, solicitan su valiosa ayuda para donar agua y víveres enlatados que puedan ser llevados al centro de acopio ubicado en el Recinto de la Reforma, ubicado en Juárez y Morelos en el Centro Histórico del puerto de Veracruz. Habrá una lista donde anotaremos nombre del donante, cantidad y artículos, si así lo deseas, para clarificar y enterar de tu donación. Esta ayuda será entregada al Círculo Tlacotalpeño para que sea canalizado hacia la población de esa región. Se recomienda la entrega de paquetes de botellas de agua en presentaciones de litro y ½, y paquetes de latería.
Hoy tenemos la oportunidad, una vez más, de mostrar la solidaridad que caracteriza a los mexicanos y en especial a los veracruzanos acudiendo en ayuda de nuestros paisanos.
Ayúdanos, asimismo, reenviándolo a tus contactos. Gracias.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

LABERINTO DE MUJERES





En días recientes se presentó en la Casa del Escritor de la Coordinación de Tlapacoyan de la UEEV, el libro "Laberinto de mujeres" de Jorge Enrique Escalona. Los asistentes pudieron disfrutar de una amena velada literaria que contó además con números musicales.